Cómo saber si estoy en “la lista de morosos”

Tanto si tienes una empresa, eres trabajador autónomo o eres una persona física, hay momentos puntuales en los que te encuentras con falta de liquidez, no pudiendo hacer frente al pago de trabajos realizados por un proveedor o de determinados recibos, así como determinadas deudas con entidades financieras.

Cuando se da esta casuística puede ocurrir que se proceda a su impago, es decir, incumplir las obligaciones de pago a su vencimiento. Para encontrarse en una lista de morosos no es necesario precisamente deber una gran cantidad de dinero. Devolver un recibo o no pagar una mínima cantidad a una empresa proveedora puede ser uno de los motivos que ocasionen aparecer en estas listas, incluso a veces sin que estés al tanto.

Lista morosos

Existen varios ficheros a los que acceder para saber si estás en esta situación, como el Registro de Aceptaciones Impagadas (RAI) o la Central de Información de Riesgos (CIR) del Banco de España y la Asociación de Establecimientos Financieros de Crédito (ASNEF).

Cuando crees que puedes estar incluido en una de estas listas, existen varios modos de averiguarlo:

  • Ir a la entidad financiera correspondiente, que te indicará si estás o no en estas listas.
  • Existen páginas web como InfoMorosos o Listademorosos.es que nos permiten saber de forma gratuita qué datos aparecen en los ficheros de morosos.
  • Realizar directamente la consulta al ASNEF.
  • Acudir al RAI.
  • Una vez que estás en estas listas surge la pregunta de “¿cómo puedo salir de estas listas?”
  • Las principales opciones son ponerse en contacto con la entidad a la que se le debe el dinero y abonar el importe que se debe a la cuenta proporcionada por dicha entidad o remitir el extracto de la transferencia a ASNEF.

El problema está en que en muchas ocasiones no se dispone del dinero necesario para saldar estas deudas, para ello, se puede encontrar servicios como el de Disfruting, mediante el cual puedes obtener la liquidez que necesitas para saldar la deuda a través de tu coche, mientras que, a cambio de unas cuotas de alquiler, puedes seguir utilizando tu vehículo (ver aquí).